domingo, 14 de agosto de 2016

Breve reflexión

No hay que marearse con estas noticias. Lo esencial de los procesos de convergencia que en el discurso, pero principalmente en la práctica estamos impulsando en diferentes frentes con compañeros del Movimiento Autonomista, Izquierda Libertaria, Revolución Democrática, Convergencia de Izquierdas y Nueva Democracia, se deben sustentar en convicciones comunes y debates políticos de fondo sobre la izquierda y nuestras propuestas para avanzar en la superación del neoliberalismo en Chile. Esto de seguro contemplará apuestas electorales conjuntas (como ya sucede en muchas comunas como Concepción, Punta Arenas, Arica, San Miguel, Temuco, Valparaíso, Antofagasta, Ñuñoa y Estación Central entre otras), pero en ningún caso podemos caer en el electoralismo de pegotear siglas para buscar acceder a puestos de poder sin una cohesión política que le de sentido a estas alianzas.

Hay que escuchar y acoger a tod@s quienes compartan estos principios pq nuestra apuesta debe ser amplia y convocante, pero no permitamos que la descomposición de la Nueva Mayoría, en cualquiera de sus versiones, disperse los esfuerzos por construir una nueva alternativa política para Chile, ni que se imponga el calculo por sobre la política.

martes, 2 de agosto de 2016

Intervención Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio

"Hay que perder la costumbre y dejar de concebir la cultura como saber enciclopédico en el cual el hombre (y la mujer) no se contempla más que bajo la forma de un recipiente que hay que rellenar y apuntalar con datos empíricos... La cultura es una cosa muy distinta. Es organización, disciplina del yo interior, apoderamiento de la personalidad propia, conquista de superior consciencia por la cual se llega a comprender el valor histórico que uno tiene, su función en la vida, sus derechos y sus deberes... recordar que el hombre es por sobre todo espíritu, o sea, creación histórica y no naturaleza".

             Esta cita de Antonio Gramsci da cuenta de la importancia de lo que estamos discutiendo. Nuestra sociedad no está predeterminada, es construcción cultural permanente y dinámica. La moldeamos nosotros, somos nosotros los soberanos de nuestras vidas. No es un debate menor.

             La discusión que nos convoca tiene por objeto lo que parece ser un nuevo Ministerio de Cultura, bajo la línea  de robustecimiento y modernización del Estado.

             Valoramos los procesos de consulta realizados por el Consejo de Cultura y las Artes con los pueblos indígenas y afrodescendientes, sin embargo en Magallanes parte importante de sus demandas no fueron recogidas. El futuro ministerio tendrá Consejos Regionales y  la composición propuesta deja en minoría a nuestros habitantes prehispánicos, como son las comunidades Yagán y Kawésqar, ya que ambas debieran tener representación en el Consejo Regional, como también los Huilliches que hoy viven en el territorio. Preocupa también el carácter transitorio del Consejo de Pueblos Originarios, institución que queda sujeta a la creación del anunciado Ministerio de Pueblos Indígenas, cuyo texto legal se encuentra recién en primer trámite constitucional. No se reconoce en el artículado la pluriculturalidad y preexistencia, tampoco la existencia de patrimonio material e inmaterial parte del mundo cultural de nuestros pueblos indígenas. Esperamos que estas omisiones puedan ser corregidas en lo que resta de tramitación.

            El carácter subsidiario del Estado se evidencia marcadamente en lo que respecta a la producción artística chilena. La solución al financiamiento por vía de fondos de carácter concursable no sólo ha ido consolidando una relación clientelar entre el creador y el Estado, sino que también ha construido un sistema macabro de competitividad entre pares que es único en latinoamérica. Este tipo de herramientas son paradigmáticas de la transición y no debieran perpetuarse de manera irreflexiva. Espero que en el marco de este debate, tengamos la opción de redefinir la manera según la cual los pilares esta estructura se han instaurado, generando nuevas condiciones de producción, relación, circulación y mirada a nuestra memoria. El Ministerio de las culturas no puede terminar siendo el edificio de los FONDARTS.
            El actual proyecto de Ministerio posee declaraciones importantes, pero aparece como insuficiente al no existir un real derecho a la cultura consagrado en nuestra Constitución. Esta es otra de las ya innumerables razones para darnos a nosotros mismos una nueva Carta Fundamental, pero es siempre indispensable volver sobre este tipo de discusiones profundas para iluminar el sentido de estas importantes reformas.
            Sobre este particular si bien comparto los principios y lineamientos que el ejecutivo declara en este proyecto de ley, no puedo sino advertir mi preocupación sobre la manera en la cual se dio esta discusión. Este año tuvimos de una extensa paralización de funcionarias y funcionarios de la Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos (invisibilizada por la prensa). Sus demandas no tenían que ver con sueldos ni cargos, sino con el rol que se otorga a este actual servicio. ¿Son tan poco importante los servicios públicos como DIBAM? ¿Cuál es la razón por la cual éstos organismos poseen una invisibilidad radical? Y, sin embargo, en este proyecto de ley parte importante de la herencia institucional se encuentra precisamente en la DIBAM, un servicio público que declara como su misión la promoción del patrimonio cultural y la memoria colectiva. Lo anterior es preocupante, ya que vemos que en este proyecto de ley existirán limitados gestos de modernización a dicho servicio público, el que ya está próximo a cumplir 90 años de antigüedad experimentando la precariedad abrumadora de su sector. Esperamos también esto pueda ser corregido.

             Termino con una reflexión. El ministerio de las culturas, las artes y el patrimonio debiera ser un espacio para disputar la hegemonía de la elite. Una elite, que en los últimos años ha ido perdiendo el consenso, la hegemonía que ejercía sobre nuestra sociedad. Poco a poco se va convirtiendo en clase dirigente perdiendo su carácter de dominante. Y el rol de las culturas en este proceso es esencial. En el Chile que imaginamos, despercudido del actual modelo político, económico y social de carácter neoliberal que privilegia y fomenta el individualismo por sobre la acción colectiva, la disputa por la pluralidad va a ser central. Por esa pequeña s, ese plural del que se quejaba Issa Kort.

Por eso, esperando que le demos la relevancia que merece, votaré a favor de este proyecto.



miércoles, 1 de junio de 2016

Reflexión

Estimad@s, les comparto una reflexión que escribí a propósito de la división de caminos que hemos vivido como Izquierda Autónoma. Es el momento de mirar hacia delante por lo que es lo último que escribo al respecto por un buen tiempo. De aquí en adelante, a enfocar todo el trabajo en la construcción de un movimiento autonomista político amplio, con convicción, rebeldía y humildad.


Pa allá vamos!


Han sido días difíciles, quien podría negarlo. Para todos y todas quienes hemos sido parte de la historia de Izquierda Autónoma, ya sea desde hace meses o durante años, la crisis que hemos tenido como organización es dolorosa. En mi caso, permanentemente me he cuestionado cómo podemos pretender cambiar el mundo si estamos dispuestos a sacarnos la cresta entre compañeros, como ha sido expuesto últimamente por los más diversos medios. Es una contradicción vital, de la que solo nos queda aprender.
Pero los problemas que llevaron a nuestra organización a tomar caminos separados no se reducen a eso, son también políticos. Sin embargo, me resulta difícil caracterizar las diferencias que tuvimos, porque cuando uno mira el contexto político nacional, estas diferencias son mucho más pequeñas de los que nos parecen cuando estamos inmersos en ellas. Creo que nos faltó perspectiva, a tod@s.
Pero lo hecho hecho está. El pasado 29 de Mayo, un grupo importante de compañer@s (en número y capacidades) decidió abandonar el proceso que habíamos denominado Convergencia Autonomista. Se denominan "Izquierda Autónoma", porque en su lectura, defienden la tesis histórica de nuestra organización. Creo sinceramente que a estas alturas los nombres no son lo relevante. Muchos seguiremos esgrimiendo la autonomía política como principio fundante de nuestra acción.
Quienes nos quedamos, hemos decidido convocar a un Congreso nacional para discutir en conjunto y de cara a la ciudadanía, cuales son los pasos a seguir. En él tenemos el deber de cuestionarnos los errores que hemos cometido para aprender de ellos, e incorporar y convocar a tod@s quienes han visto en nuestro trabajo un germen para la construcción de una alternativa política que avance a la superación del capitalismo, y por cierto, con quienes compartamos los mismos principios. También, deberemos estar alertas para no replicar en nuestro andar las prácticas que tanto daño le hacen a las organizaciones emergentes (el sectarismo, el electoralismo vacío, el caudillismo, el autoritarismo, la suplantación y la delegación entre otras tantas a combatir día a día).
En este proceso, que iniciaremos a la brevedad, queremos también ser capaces de dialogar con otras fuerzas de izquierda que a su vez viven sus propios procesos de constitución, cada uno con sus particularidades y tiempos. Esperamos debatir fraternamente con la Izquierda Libertaria, con Convergencia de Izquierdas, con la UNE y las fundaciones CREA y EMERGE, con Revolución Democrática, con Igualdad. Con todas estas fuerzas tenemos que aprender en conjunto, manteniendo siempre firme un principio básico: autonomía de la Nueva Mayoría y el empresariado (a la derecha para que mencionarla).
Finalmente, a quienes han decido continuar su trabajo desde Izquierda Autónoma por fuera de nuestro proceso de convergencia, les deseamos lo mejor, de verdad y sin dobles lecturas. Al menos para mi, la experiencia compartida en conjunto después de 12 años de militancia resulta invaluable. Y además, la izquierda en nuestro país sigue siendo chica; no me cabe duda que nos volveremos a encontrar. Sería irresponsable no hacerlo, más temprano que tarde.
Por último, a todos quienes han confiado en nosotr@s, a quienes se han desconcertado con los últimos sucesos, les pedimos disculpas. Esta vuelta no estuvimos a la altura. Pero no nos vamos pa la casa. Eso jamás.
Con la esperanza machucada pero firme.
Aquí nada termina, aquí cada día es continuar...
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En el link de abajo, les comparto la declaración que sacamos hoy (Lunes 30 de Mayo)

con 43 dirigentes de todo Chile para dar cuenta de nuestra visión de este proceso. Presentamos esta declaración desde el sindicato de trabajadores de la Católica de Valpo, para dar una señal simbólica de cual es nuestro espíritu. Regionalista, comprometido con las y los trabajadores, e inserto en el conflicto educacional (junto al presidente del sindicato de la PUCV, al presidente del Colegio de Profes de Valpo, a la presidenta de la Federación de la UNAB actualmente en toma, a la presidenta de Derecho en la Chile, al presidente de la FEPUCV, y a muchos compañeros y compañeras que viajaron de todo Chile a ser parte de este momento).
Vamos con todas las fuerzas!
Un abrazo firme!

lunes, 30 de mayo de 2016

Declaración Pública

Las condiciones políticas y sociales en nuestro país han sufrido transformaciones vertiginosas en los últimos años. Desde la supuesta apatía de la transición hasta los días que vivimos, Chile ha cambiado, y a lo largo y ancho de nuestro territorio se levantan chilenos y chilenas organizadas para hacer frente a la mercantilización de nuestros derechos (educación, vivienda, salud, pensiones), a un modelo de desarrollo que depreda la naturaleza y destruye comunidades, al machismo naturalizado que mata y oprime a mujeres y diversidades, y a una política institucional indolente y colonizada por el gran empresariado, que no solo no representa a las grandes mayorías sino que las excluye, entre otras contradicciones que cotidianamente cruzan nuestra sociedad. 

Estas transformaciones han traído nuevas preguntas a las fuerzas que trabajan y abogan por un Chile distinto, y nuestra organización no ha estado exenta de ellas. Y es que el paso de las luchas sociales a la construcción de nuevas alternativas políticas es un proceso de enorme complejidad en todo el mundo, para el que no hay recetas. Son justamente esas preguntas y su múltiple gama de respuestas posibles las que hicieron crisis en nuestra organización —la que ha sido tristemente expuesta a través de los medios— y que nos lleva hoy a tomar caminos diferentes.

El sector político del autonomismo que hoy representamos está convencido de que es tiempo para la construcción de un movimiento político amplio, que con principios y valores comunes resuelva el modo en que traduce las energías que construyó en las movilizaciones de estos años en capacidad política, entendiendo que podemos ser un aporte en la construcción de una alternativa revolucionaria, pero también que solos no somos suficientes.

Para poder dar este paso, es necesario revisar el camino andado, aprender de los errores cometidos y superar las prácticas que debilitan la esencial democracia que debe tener todo referente que pretenda transformar nuestra realidad. Esta reflexión autocrítica es la única manera de no caer en el error de suplantar a quienes se incorporan en la lucha política, como tantas veces le sucedió a la izquierda a lo largo del siglo XX. 

Es por lo anterior que hemos decidido comenzar un proceso de Congreso Nacional que nos permita dar estos debates de manera democrática y de cara a la sociedad, sin por ello abandonar lo que nos constituye: nuestra inserción y trabajo en luchas sociales reales, vivas, y que en estos días se expresan en liceos y universidades movilizadas, en tomas de terrenos de pobladores y pobladoras, en comunidades enteras resistiendo la voracidad empresarial que arrasa con sus mares, tierras, tradiciones y cultura.

Este proceso lo llevaremos adelante dialogando con otras fuerzas de izquierda que apuntan al mismo objetivo. Para ello, es imperativo dejar la soberbia de lado y afrontar este desafío con generosidad. Tenemos convicciones, más no certezas. Esperanza, pero jamás verdades reveladas. 

Es innegable que este proceso ha sido difícil y doloroso para muchos. Las diferencias en torno a la amplitud del movimiento a construir, las posibilidades que abre el actual escenario para la emergencia política, el rol de las disputas electorales como expresión de madurez de las luchas sociales —sin jamás por ello naturalizarlas—, junto a la apertura a la participación en diversos conflictos más allá del educacional, terminaron por convertirse en discrepancias cada vez más profundas. Sin embargo, sabemos también que estas discusiones a los ojos de la sociedad son demasiado pequeñas en el contexto grande de la política nacional. No podemos quedarnos estancados en ellas. 

A los compañeros y compañeras que hoy deciden tomar un camino distinto les deseamos el mayor de los éxitos. No nos cabe duda que nos seguiremos encontrando. Y por cierto, no perderemos de vista ni cejaremos en el trabajo que en conjunto hemos realizado por años en el movimiento estudiantil. Seguiremos luchando por la reconstrucción de la educación pública y la desmercantilización de nuestra educación en todos sus niveles. 

No es este el momento para discutir respecto a nombres ni propiedad sobre lo que conjuntamente hemos construido, nos negamos a hacer de esto un divorcio mediático como lamentablemente algunos medios quieren aprovechar. Es el momento de reflexionar con la cabeza fría y el corazón caliente, con quienes han decidido dar el salto a la política para forjar al calor de las luchas sociales una herramienta para la transformación social. 

Así, las y los autonomistas desde Arica a Magallanes y desde las diferentes experiencias de lucha de las que somos parte: la educacional, territorial, feminista, laboral, esperamos ser un aporte a la creación de una alternativa política que convoque a las mayorías que hoy exigen, piensan y luchan por un país diferente. 

Para allá vamos, con la esperanza intacta... 

Firman: 

1. Octavio Abello, Presidente Federación de Estudiantes Universidad Católica de la Santísima Concepción 2013-2015 
2. Aldo Aguilar, Presidente Federación de Estudiantes Universidad Tecnológica Metropolitana, 2005. 3. Alena Gutiérrez, Encargada Regional RM. 
4. Ana María Santos, Encargada Orgánica Nacional Frente de Profesores. Secretaria Comunicaciones Federación de Estudiantes Universidad Alberto Hurtado 2012. 
5. Andrea Salazar, Dirección Ejecutiva Nacional. 
6. Camila Inostroza, Encargada Regional Biobío. 
7. Camilo Riffo, Vicepresidente Federación de Estudiantes Universidad de Concepción 2009-2010. 
8. Carolina Herrera, Encargada Regional Magallanes. 
9. Cecilia Moreno, Dirección Frente Feminista. 
10. Christopher Gepp, Encargado Regional Valparaíso, Secretario General FEPUCV 2010-2011. 
11. Claudia Torres, Dirigente Social de Aysén. 
12. Consuelo Fontealba, Encargada Regional Araucanía-Wallmapu y ex Vice Presidenta Federación de Estudiantes de la Universidad de la Frontera, 2011. 
13. Diego Olivares, Presidente Federación de Estudiantes Universidad de Concepción, 1999-2000. 14. Felipe Valdebenito, Encargado Regional Araucanía-Wallmapu y Presidente Federación de Estudiantes de la Universidad de la Frontera, 2011.
15. Felipe Prado, Secretario de Finanzas Federación de Estudiantes Universidad Diego Portales, 2015. 
16. Francoise Jooris, Dirección Frente de Salud
17. Katherine Navarro, Encargada Regional Arica y Parinacota. 
18. Gabriel Boric. Diputado. 
19. Gonzalo Winter. Dirección Ejecutiva Nacional. 
20. Ingrid Valenzuela, Encargada Regional Antofagasta. 
21. Jaime Almonacid Vargas , Encargado Regional Magallanes. 
22. Javier Valenzuela, Secretario Comunicaciones FEUV 2009. 
23. Jessica Bengoa Mayorga, Presidenta ANEF Magallanes. 
24. Jorge Rauld, Presidente FEPUCV, Dirección Nacional Estudiantil. 
25. Jorge Sharp, Dirección Ejecutiva Nacional - Presidente FEPUCV 2009-2010. 
26. Liber Muñoz, Vocero FEPUCV 2005. 
27. Lukas Georgudis, Encargado Profesores Región Metropolitana. 
28. Mauricio Bustamante, Encargado Estudiantil Valparaíso, Secretario Finanzas FEPUCV 2013-2014.
29. Maximiliano Palma, Dirección Nacional Estudiantil Zonal Sur. 
30. Miguel Vargas, Secretario Administrativo FEPUCV 2009-2010. 
31. Mirko Jiménez, Presidente Federación de Estudiantes Universidad Católica Silva Henríquez, 2015. 
32. Nataly Campusano, Presidenta FEVUNAB, Encargada Regional Valparaíso. 
33. Nicolás González G., Encargado Regional Arica y Parinacota. 
34. Nicolás Grau, Presidente Federación de Estudiantes Universidad de Chile, 2006. Encargado Regional RM. 
35. Nicolás Valenzuela, Encargado Regional RM. 
36. Pablo Herrera. Encargado Regional Antofagasta. 
37. Pamela Contreras, Presidenta FEUMAG 2016. 
38. Paulo Gómez, Presidente Federación de Estudiantes Universidad Tecnológica Metropolitana, 2004. 
39. Rodrigo Cruz, Encargado Regional Biobío. 
40. Rodrigo Ruiz, Dirección Frente Nacional de Territorio 
41. Romina Maragaño, Dirección Frente Educacional. Secretaria General FEPUCV 2009- 2010. 
42. Roberto Cisternas, Consejero Superior FEPUCV 2015-2016. 
43. Tania Madriaga, Dirección Ejecutiva Nacional. 
44. Ximena Peralta, Presidenta Centro de Estudiantes de Derecho U de Chile 2016.

lunes, 16 de mayo de 2016

Reflexiones sobre lo consituyente

El gobierno ha lanzado lo que ha denominado “proceso constituyente” como mecanismo para cambiar la Constitución. Este proceso está compuesto por una primera fase de participación ciudadana mediante encuentros locales y cabildos provinciales y regionales, y una fase “institucional”, donde la Presidenta enviará un proyecto al Congreso y será éste quien deberá discutir la forma en que se materializará la nueva Constitución.

Lo enredado del proceso ha contribuido a su vez a enredar la discusión y ha llevado a las fuerzas de izquierda a cuestionar duramente el mecanismo elegido, centrando su crítica en el carácter no vinculante de los encuentros y cabildos, poniendo en duda por ende la real voluntad del gobierno de realizar un cambio de fondo a nuestra Constitución.

En las siguientes líneas trataré de aportar al debate sobre las posibilidades y límites del actual proceso, y que rol podemos jugar en él.

Participar es decidir

La experiencia de la última década de lucha de diferentes movimientos sociales en Chile, en particular el estudiantil, pero también movimientos medioambientales, regionales, étnicos, sindicales y de la diversidad sexual entre otros nos ha enseñado, a costa de muchos fracasos y promesas incumplidas, una premisa básica de la acción política: participar, es decidir. El sin número de “diálogos participativos” y “procesos consultivos” a los que hemos concurrido para que después los gobernantes concertacionistas, de derecha, o ahora de la nueva mayoría hagan lo que quieran, han ido construyendo un legítimo escepticismo ante las invitaciones a conversar que nacen desde las instituciones gubernamentales. La misma experiencia nos ha enseñado que sin lucha social, sin organización y movilización, los intereses de los excluidos por la política tradicional no se verán concretados. Y es que la delegación de nuestra fuerza en los partidos políticos del viejo (pero aún vigente) orden ha demostrado una y otra vez ser una estrategia de fracaso, en cuanto las demandas que se levantan se ven parceladas y son procesadas en código neoliberal, ya sea en su rostro “humanizante” (por ej la beca gratuidad de este gobierno que es un alivio para las familias que acceden a ella pero no es un avance en la comprensión de la educación como derecho social y por ende consolida el carácter mercantil de ésta), o en su versión más ortodoxa (el G.A.N.E. de Piñera o la Carrera Docente del actual gobierno). 

Es por esto que de un tiempo a esta parte hemos levantado la autonomía como principio esencial de nuestra política. Autonomía es no delegar en los mismos de siempre la construcción del país que queremos (recuerdo cuando el 2012 me tocó exponer como presidente FECh en la Comisión de educación del Senado, e Ignacio Walker y Ena von Baer nos decían “muchas gracias por poner el tema de educación sobre la mesa, ahora déjennos a nosotros que sabemos resolverlo”), y a su vez no pretender suplantar a los movimientos sociales que empujan por estas transformaciones. No se trata de “conducir” por arriba, sino que nuestra práctica política debe estar imbricada en las luchas sociales de hoy. 

Sin embargo, la autonomía de nada sirve si se plantea solo en negativo. En este sentido no basta con la concepción de “no delegar” por un lado, y “no suplantar” por otro, es necesario afirmar en positivo este principio fundante de nuestra política. Autonomía es emancipación, es construcción de organización de forma colectiva que se enfrenta permanentemente a la promesa neoliberal que reza que solo mediante el esfuerzo individual en competencia con tus pares es posible desarrollarse. Autonomía es entonces construcción de organización colectiva de los excluidos para decidir sobre nuestro futuro común.


Autonomía y proceso constituyente

Uno de los éxitos mediante el cual la doctrina neoliberal ha construido su hegemonía en el Chile de nuestros días es el haber instalado la idea de que el futuro común se materializa mediante decisiones individuales de los ciudadanos en el mercado, y que la democracia se reduce a la elección periódica de autoridades. Está concepción de la política y la sociedad está tan naturalizada en nuestro país que para ejercerla no resulta necesario explicitarla. Es la forma en que se nos “crió” como ciudadanos y cuesta pensar fuera de esto márgenes. Es por lo anterior que pensar por fuera de esta cancha requiere un ejercicio permanente de cuestionamiento de la propia elaboración y acción política. 

La construcción en Chile de un sujeto político autónomo ha tenido su mejor expresión en las luchas sociales que han enfrentado una y otra vez a la ciudadanía organizada con el poder en su versión institucional (el gobierno) y fáctica (el empresariado). Es en estas luchas donde reside la esencia de un proceso constituyente con vocación transformadora, que no se limita a la reivindicación gremial temporal, si no que pone en jaque el carácter mismo del Estado y el modelo de desarrollo impuesto por la alianza entre la casta política y gran empresariado (o más bien la colonización de estos últimos sobre los primeros).

En este contexto, desde mi perspectiva resulta ingenuo pensar que un proceso constituyente como el propuesto por el gobierno tiene una perspectiva realmente transformadora, que sea capaz de voltear la mesa de la alianza antes referida y poner en el centro a las comunidades empoderadas que definan su futuro común. 

Pero, y he aquí la pregunta clave, ¿significa lo anterior que las fuerzas emergentes de izquierda debemos restarnos sin más de este proceso pensando que nuestra participación en él sirve para legitimarlo? 

En mi opinión, el reducir el debate de la izquierda a si participar o no participar de la iniciativa del gobierno es entrar perdiendo. Nuestro objetivo, más que la discusión procedimental, debe ser el generar una elaboración propia sobre lo constituyente y salir a disputarla en todos los espacios posibles. Nuestra visión sobre el carácter del Estado, los derechos sociales a garantizar por éste y la desmercantilización de los mismos (educación, salud, vivienda, pensiones), la multiculturalidad que habita nuestro territorio, la descentralización efectiva del país mediante el traspaso de atribuciones a las comunidades locales, la redistribución de la riqueza que entre todos creamos, la propiedad sobre nuestros recursos naturales y su explotación armónica con nuestro medio ambiente y la vida en común, y la integración latinoamericana como eje de nuestras relaciones internacionales entre otros temas, debieran ser las discusiones que nos convoquen.

Este debate no se reducirá a los plazos que propone el gobierno, y nuestro desafío será mantener abierto el proceso y no contribuir a un cierre por arriba que clausure el debate por decreto. Pero no podemos tampoco desconocer que el debate está sucediendo. En ese sentido, ante la oportunidad de debatir con otras organizaciones sociales, con otros ciudadanos, creo honestamente que no resulta razonable negarse. No se trata de concentrar toda nuestra energía en responder cuestionarios ni llenar formularios, sino hacer el ejercicio de humildad de debatir y compartir con quienes quieren construir un Chile en común. Esto por ejemplo lo veo en Magallanes, donde a partir del trabajo de la diputación hemos generado vínculos con cientos de trabajadores y decenas de sindicatos, con juntas de vecinos y organizaciones deportivas, con clubes de adulto mayor y estudiantes. ¿Por qué no preguntarnos conjuntamente cómo es el Chile en el que queremos vivir?

El debate sobre el futuro está sucediendo hoy. No dejemos que quede en las manos de los mismos de siempre.




viernes, 1 de abril de 2016

Un Oncólogo para Magallanes

Hoy la Ministra de Salud anunció públicamente que a la brevedad Magallanes contará con una oncóloga pediatra Mexicana quien está realizando los últimos trámites para poder ejercer en nuestra región. A esto se suma la apertura de una beca de especialidad para en 2 años plazo formar un especialista en oncología infantil que se radique de forma permanente en Punta Arenas. A esto se suma que en el período de transición hasta la llegada de la especialista mexicana, 2 médicos especialistas vendrán desde Valdivia cada 15 días (alternándose las semanas) para poder darle seguimiento al tratamiento de los pacientes de la región. Finalmente, a los niños que pese a esto aún deban viajar a otra región por el carácter de su tratamiento, se les otorgarán todas las facilidades para hacer de su traslado y estadía lo más cómodo posible en atención a las circunstancias.

Eso en lo concreto, pero si vemos la historia de como se llegó hasta aquí hay un trasfondo sumamente interesante.

Todo partió cuando el único especialista oncólogo pediatra de la región renunció por motivos personales. Las autoridades le comunicaron a las familias que sus hijos deberían continuar su difícil tratamiento fuera de la región (Valdivia, Santiago o Viña) porque por la cantidad de niños enfermos no se justificaba traer un nuevo doctor. Esto sin tener en consideración lo terrible que es al cáncer, sumarle el desarraigo, la separación de la familia, los viajes, la recuperación en un lugar donde no conoces a nadie. Frente a esta realidad, las madres, padres y niños, se organizaron y levantaron un movimiento que fue haciéndose cada vez más transversal en la comunidad magallánica, alcanzando rápidamente impacto nacional (editoriales de medios de comunicación, artistas, noticias comenzaron a tratar el tema). Organizaron velatones, hicieron caravanas, realizaron intervenciones en espacios públicos, dieron entrevistas, sacaron comunicados… no se podía estar indiferente frente a su dolor, su lucha y su esperanza.

Y finalmente, decidieron utilizar en su favor a las instituciones. Rescataron del olvido un instructivo presidencial sobre participación ciudadana que establecía que la comunidad puede, juntando un determinado número de firmas, interpelar a las autoridades y citarlas a una audiencia pública donde respondan las inquietudes de los vecinos y vecinas y buscar soluciones a los problemas planteados. 

Y así lo hicieron. 

Juntaron las firmas y citaron a la Ministra de Salud a Punta Arenas. Y la Ministra vino, y respondió en una asamblea lo que el movimiento exigía. Pero no se contentaron con el problema específico de la falta de oncólogo pediatra, sino que elaboraron una propuesta para desarrollar un plan de salud para Magallanes del 2017 al 2027, plantearon el problema de la falta de especialistas en otras áreas (cardiología, nefrología, rayos, y muchos más), plantearon el caso de Daniela Soto, una chica de 22 años a quien la ISAPRE no le quiere cubrir el tratamiento, y revitalizaron la demanda de que los padres o madres de niñ@s con cáncer puedan tener acceso a una licencia de cuidado.

De los compromisos adoptados por la Ministra, nos pidieron a los parlamentarios ser garantes para fiscalizar su cumplimiento. Ahora llegó el momento de ponerse con todo a trabajar por nuestra región.

Mis más profundos respetos al movimiento que estas familias junto con ciudadanos generos@s levantaron. Así, justamente, es como debiéramos hacer política. Desde abajo hasta cambiar Chile.


Un abrazo

viernes, 26 de febrero de 2016

Declaración

Estimad@s,

Hoy se ha publicado la resolución de la Contraloría regional de Magallanes mediante la cual se decide no dar curso al acto administrativo del SERVIU que autorizaba la compraventa por el Fisco de un inmueble mediante la modalidad de trato directo,  propiedad de Patricia Buchner, Julio López, y mi padre, Luis Javier Boric.

Los argumentos que esgrime Contraloría son:

1-. Si bien el SERVIU tiene la facultad de realizar compraventas mediante la modalidad de trato directo, Contraloría estima que en este caso el SERVIU no ha justificado satisfactoriamente la necesidad de llevar adelante esta compraventa en particular a través de esta modalidad.

2-. Cuestiona el valor que se ha otorgado al metro cuadrado del inmueble, el que estima inconsistente con el valor de la tasación de un predio aledaño, y considera que hacen falta más antecedentes para determinar si el precio ofertado por el SERVIU es justo.

A partir de esto, varios medios de comunicación han presentado la noticia desde una óptica que da a entender que yo tendría algo que ver con esta situación, insinuando desde un supuesto tráfico de influencias, hasta una suerte de "Caval magallánico" en curso. Ante esto, cabe aclarar que el terreno fue comprado un año antes que yo naciera (1985), y su cambio de uso de suelo fue realizado, en atención al crecimiento de la ciudad el año 2004 (19 años después), cuando yo cursaba 1er año en la Universidad. Finalmente su compraventa fue solicitada por el SERVIU a los dueños con el objetivo de construir viviendas sociales, lo que fue analizado en sesiones públicas del Consejo Regional de Magallanes en el marco del Plan de Desarrollo de Zonas Extremas (PDZE). 

Independiente de las interpretaciones que cada quien haga del asunto, mediante la presente afirmo que jamás he realizado actuación alguna que tenga que ver con el caso en cuestión, ya que estoy plenamente consciente que de hacerlo estaría incurriendo en un flagrante conflicto de interés, pero por sobre todo porque tengo la más profunda convicción que los asuntos privados, propios o de familiares, no pueden interferir ni menos sobreponerse al rol público que hoy desempeño. 

Dicho lo anterior, y ante la resolución de Contraloría, corresponde que tanto el SERVIU como los vendedores (entre ellos mi padre), solucionen las objeciones que el organismo contralor ha planteado, o bien, de no ser ello posible, desistan de la compraventa en cuestión.

Termino afirmando que entiendo que en tanto funcionario público estoy expuesto a la más acuciosa revisión de mis actuaciones, lo que me parece sumamente deseable para asegurar una total transparencia en el desempeño de mi función. Este examen no debe limitarse solo a la no transgresión de las normas legales, sino que además exige un comportamiento ético que va más allá de ley, cuyo estándar exigible es mayor que el de cualquier ciudadano que no desempeña un cargo público.


Por último, para quienes quieran investigar más sobre el tema, les dejo algunos links sobre el asunto 


- Objeciones de la contraloría a la compraventa de terreno (noticia)

- Resolución de contraloría que objeta compraventa y decreto del SERVIU que autoriza trato directo (posteriormente objetado) http://ellibero.cl/wp-content/uploads/2016/02/Dictamen-de-la-Contralori%CC%81a-Regional-de-Magallanes-sobre-terreno-del-padre-del-diputado-Boric.pdf

- Aprobación del CORE de recursos para compraventa http://www.radiopolar.com/noticia_101611.html